miércoles, 4 de abril de 2012

La Nana de Ángela

"Tal vez sea hora de contar lo que verdaderamente sucedió."
La llama de la vela tintinea al lado del sombrío rostro de una muchacha de cabellos oscuros.
"Sé que ésta no es la forma más propicia de empezar una biografía, pero intuyo que debo contarla de este modo… No porque pretenda que creáis lo que me dispongo a relatar, sino por mi propio bien… y por el del secreto que pretendo confiaros."


La muchacha alza su rostro pálido y mortecino, acaricia con la mirada las letras escritas en el papel que tiene frente a ella, y recoge su pluma del estudio para volver a escribir.
"Primero, me gustaría decir que me llamo Ángela, y cuando me ocurrió esta increíble y trágica historia tenía poco más de dieciséis años… 
También me gustaría añadir que nunca abracé a mis padres. No tuve oportunidad."
La llama de la vela se apaga de improviso. Ángela se queda a oscuras el tiempo que tarda en coger las cerillas de la mesa y volver a encender la mecha para tener lumbre.
"Vivía con personas ajenas a mí; seres que se hacían llamar mi familia… mi padre y mi madre… pero no lo eran. Nunca lo fueron, y nunca lo serán. Gracias a esto aprendí que la vida es dura, y por consiguiente, me encerré tanto en mí misma que ya no sé ni cómo salir de mi propia cárcel de rencor. 
Estos seres que se hacían llamar mi padre y mi madre me criaron desde los nueve años en una gran mansión, en medio de un pueblecito cántabro llamado Comillas. Lo tenía todo: dinero, joyas, cócteles por las noches y partidas de tenis por el día. Pero no fui feliz… jamás.
¿Por qué, si lo tenía todo? Porque me faltaba el amor y el cariño de las personas que, supuestamente, me querían. Nunca obtuve una muestra de afecto por parte de mis nuevos padres, ni por los consanguíneos… pues murieron días después de que mi madre me diese a luz. Después de aquello me pasé mis nueve primeros años de vida de orfanato en orfanato, hasta que, un buen –o maldito– día, me dijeron que una familia adinerada y pudiente quería adoptar a una niñita de más o menos mi edad. Los trámites empezaron y acabaron en poco tiempo, y en un abrir y cerrar de ojos, la familia pudiente compró el Palacio del Marqués de Sobrellano y me trasladaron, junto con ellos, a vivir a aquella lujosa finca."
Ángela abre sus ojos grises y hermosos, y contempla la llama de la vela. Fuera, tras la ventana, un cuervo grazna, ufano, mientras se mofa de la imagen que presenta la muchacha escribiendo en su alcoba. Ésta no se inmuta; baja la mirada y sigue escribiendo.
<<La primera impresión constituyó para mí un sueño hecho realidad. Entré en aquel palacio de grandes losas de piedra e imponentes muros sólidos y grises, y no pude hacer otra cosa que llorar. “Tengo una familia”, me dije. “Una familia y una fortuna”, seguí pensando.
No puedo creer que en aquel momento fuese tan ingenua. 
A los nueve años esperas de la vida juguetes, diversión, amigos, y la aprobación de tus padres cuando dibujas una nueva obra de arte con tus lápices de colores.
Yo no tuve nada de eso. Es cierto que aquellas personas me presentaron a los niños de las mejores familias de la zona, y al principio todo iba bien: jugaba con ellos al escondite en el bosque del recinto de mi familia, cazábamos mariposas juntos e incluso llegábamos a pasar la noche saltando de cama en cama cuando nuestros “padres” estaban reunidos en el salón bebiendo Whisky y fumando cigarrillos finos. 
Pero pronto, las cosas empezaron a cambiar. No notaba el afecto que anteriormente había recibido… se esfumó como se esfuma el color de las hojas de los árboles en cuanto ven que el otoño se acerca.
Pasaron los años, y los niños maduraron. Ya no venían en compañía de sus padres, por lo tanto, yo estaba sola. 
Me hice huraña, reservada… antipática, hosca y estirada. No tenía amigos. No tenía familia. No tenía… a nadie. 
Pero un día, cuando cumplí los quince años, creí que una pizca de cariño había brotado del corazón de mis benefactores, que quisieron hacerme el obsequio de un pequeño colgante de forma ovalada. Tal dicha me embargó en aquel momento, que me lo puse a toda prisa y nunca me lo quité.
Aunque esto fue un error, después de todo. Ese colgante me ha llevado a la perdición. ¿Cómo?
Sólo sé que del pequeño colgante, un día brotó una melodía embelesadora… casi tan relajante como una nana. Así descubrí que no se trataba sólo de un mero colgante, sino de un pequeño carillón con una música que, por aquel entonces, denominaba yo como “la nana del otro mundo”. >>
Un grito ensordecedor desgarra el silencio en el que se sumerge la noche. 
-Ya empieza. Ya vuelve. Son ellos.
"Fue un error creer que me haría soñar."
Esas son sus últimas líneas. Ángela coge los papeles y los acerca a la vela. Cuando las llamas empiezan a lamerlos, los lanza a la cama y contempla cómo la habitación empieza a arder. 
Acto seguido, abandona el lugar.
Un segundo grito la deja sin aliento.
-Son ellos. Ya no están. Ahora sólo quedo yo. ¡Venid, espíritus, y conducidme hacia mi cruel y trágico destino!
Su suerte está echada. Hoy volverá al lugar al que pertenece. 
Con la mirada perdida, camina por el corredor dejando atrás el fuego, que cada vez se hace más y más fiero; más poderoso; más letal.
El mal acecha entre las sombras de la mansión. La llama. Desprende su propio candor y la adormecen, dejándola preparada y lista para ir al lugar que se le ha otorgado.
Baja la gran escalinata de piedra. Se recoge el camisón blanco con la mano. Va descalza. 
Su cabello negro y liso permanece quieto, sobre sus hombros. Su boca no esboza ni un ligero amago de sonrisa. Sus ojos… sus ojos delatan de qué está hecha su alma: de negrura. Está compuesta por los pérfidos retazos de un destino severo y cruel, el cual la obliga a despojarse de su cuerpo mortal y asimilar, de una vez por todas, que el mundo sólo puede ser mejor si los seres como ella son desterrados de él.
Llega a la planta principal, y se arranca el carillón del cuello. Lo mira un instante, y después, lo deja caer al suelo. 
Debe destruirlo. Nadie más puede saber de él. Jamás deben encontrarlo. El que intoxique su alma con esas notas diabólicas no tiene salvación. Debe volver al Infierno.
Es la esencia del mal. La canción de la perfidia. 
También es una nana, que conduce al espíritu a las entrañas del Averno y lo adormece en un siniestro abrazo traicionero. 
Las llamas empiezan a bajar por las escaleras. Ya no hay vuelta atrás. 
Ángela se da la vuelta, y ahí, durante unos breves segundos, es cuando su mirada se vuelve humana y una lágrima se escapa de ella. Pero al instante se torna pétrea de nuevo; insondable.
Deja la joya de su vida tirada en las frías losas del único hogar que ha conocido… hasta ahora. Porque, aunque lo lamente, sabe que esa nana le ha dado un lugar en el mundo. Un lugar de sufrimiento, de amargura, de desconsuelo. Pero un lugar, al fin y al cabo.
Las llamas llegan al primer piso, donde ella se encuentra. Ya no hay salvación. 
De pronto, el carillón se abre y empieza a sonar la música del Infierno. Ángela ve cómo una multitud de sombras se aglomeran a su alrededor.
Quieren llevársela. Es la última que queda con vida que haya oído la nana del mal. 
Las notas resuenan entre las paredes malditas de un lugar que se ha alimentado del pecado más mortal.
El fuego llega hasta la muchacha, y empieza a lamer su carne blanca. 
Ella grita.
Su cabello arde. El fuego se consume entre sus dedos, y le araña hasta que su sangre queda al descubierto. 
Cae arrodillada, presa del dolor. De sus ojos sólo quedan unas cuencas vacías. Comienzan a entreverse los huesos entre la carne quemada. 
Ángela ya no está. Su alma mancillada… su alma de diablo… ya ha sido devuelta al lugar al que pertenece. Y así, de la última bruja, de la última diablesa que pobló la Tierra… de la última dama del mal, sólo quedan sus huesos calcinados entre un mar de brasas, del que se esperó que borrara toda huella y rastro de maldad.
Pero el mal no se erradica tan fácilmente. ¿O acaso una simple muchacha pensó que lo lograría, si no se ha logrado ya en tantos milenios? El mal, al igual que el bien, es algo que vive con nosotros, y seguirá existiendo hasta el fin de los tiempos, pues no hay luz sin oscuridad, no hay vida sin muerte, y no hay amor sin odio. 
El carillón fue destrozado, pero no su esencia. Y en algún lugar del mundo, en otra era, otra persona escuchará de nuevo la nana… esa que durmió los sentidos de cuantos la escucharon, esa que es odiada y temida por todos…
…esa que nos seduce. Esa que nos induce a vender nuestra alma.
Esa que, aunque nos pese, es la encargada de que el mundo siga en pie, aunque lo destruya, pues crea un equilibrio y le permite existir al bien.

domingo, 29 de enero de 2012

¿Cómo se mide la amistad?

La amistad se mide por cada sonrisa regalada, por cada mirada cómplice, por cada caricia espontánea, por cada abrazo dado, por cada apretón recibido, por cada secreto guardado, por cada lucha acabada en risas, por cada ayuda prestada, por cada llanto consolado... por cada momento a solas, descubriendo que no sois tan distintos, y por cada sonrisa esbozada tras sentir que sois iguales.
La amistad pura, única, sincera y verdadera cuesta mucho trabajo encontrarla, sin embargo, es un premio por el que se debe estar dispuesto a luchar. Esa amistad, la que te hace reír y seca tus lágrimas... la que te coge, en privado, y te abraza con fuerza para protegerte de todo mal... esa en la que encontramos siempre una mano que aferra la nuestra, un beso en la mejilla, unas ideas comunes, unos pasatiempos similares... esa amistad, es digna de conservarla, mantenerla y cuidarla, como ella hace con nosotros.
Esa amistad es la que te obliga a estar constantemente pensando en decirle "te quiero", de la que nunca te separas (o, por lo menos, esa es la idea), y cuando estáis lejos, tus pensamientos van, directamente, a esa persona, porque te preocupas por ella.
Los amigos, dos almas en cuerpos diferentes; almas gemelas. Tesoros; las joyas de tu alma. Tu apoyo incondicional.
Tus seres queridos.

martes, 3 de enero de 2012

El Ángel Extermindor

Miguel. Rafael. Gabriel. Tal vez sepas de quienes hablo. Uriel. Remiel. Raguel. Zerachiel.
Todas estos nombres están relacionados entre sí. Son ángeles. Poderosos arcángeles de tres alas que bajaron a la tierra con una misión: ser los guardianes de los profetas; de los humanos y… de la vida en sí.
Es difícil no reconocerlos. Sus almas brillan con la luz más blanca y pura que uno es capaz de imaginar. Sus alas son las de grandes y majestuosas aves de plumaje suave y delicado. Sus ojos te miran como si fueses lo más importante de toda la creación y, lo cierto es, que ellos consideran que sí lo eres.
Los ángeles… Los ángeles son la raza más pura. La más cercana a Dios. Los ángeles son bondad, amor y pureza. Cariño; afecto. Los ángeles son sabiduría. Son vida.
No es fácil pensar en ellos como seres vestidos con atuendos negros y oscuros. Es más, seguro que doy en el blanco al decir que, en este instante, te estás imaginando a uno trajeado con una túnica blanca que le llega hasta los pies, ¿me equivoco? ¿Yo? Jamás.
Bueno, la verdad es que podría equivocarme. Pero no quiero. ¿Qué dices? ¿Qué este tío está chalado? Bueno… Llevo bastante tiempo entre humanos; tal vez me hayáis influenciado más de la cuenta… y no precisamente para bien.
Lo que lleva al punto de partida.
A que, sí. Es decir, sí que me he vuelto un poco loco con el paso de los años. Pero, muy en el fondo, sigo sabiendo lo que soy. Soy uno de ellos. Soy… ¿soy un ángel? Antes creía que sí.
Ahora, no estoy tan seguro.
Vale, a estas alturas seguro que te planteas el dejar de leer. Ahora estás pensando en si tendría que ingresar en el manicomio, ir a un psiquiatra, o yo qué sé que más cosas horribles… Pero, lo cierto es, que no necesito nada de eso.
Necesito volver a ser… yo. Caminar de nuevo entre ángeles.
Este sitio acabará conmigo, tarde o temprano… Sé que lo hará. Ya empieza a consumirme. Porque tengo un encargo, y no sé si soy capaz de llevarlo a cabo. Aunque me cueste admitirlo, tengo miedo. Y ya lo sé… Ya lo sé. Si soy un ángel, ¿cómo es que tengo miedo? ¿Y por qué no soy humilde y no acepto que lo tengo?
Tantas preguntas… Tan pocas respuestas. Ni yo mismo lo sé. Siento no poder contestar.
Sólo sé que deambulo de acá para allá con una misión cada vez. Se podría decir que viajo por trabajo. 
Ahora… Ahora camino por las calles de Valencia. Es de noche; hace frío. Y yo me arrebujo dentro de mi cazadora. ¿Cómo es que siento frío? Se podría decir que he pasado demasiado tiempo lejos de la “Esencia”. Ahora siento como un mortal. Hablo como un mortal. Pienso y me tientan… Como a un mortal. Pero, no. No soy mortal. Nunca moriré. Aunque me atraviesen con la espada más emponzoñada que existe… Jamás dejaré la vida.
Porque yo no soy quien la da, no. Al contrario: soy uno de los que la quitan. Soy un instrumento del Creador. El encargado de hacer perecer lo que está marchito.
Sin embargo… Hace mucho tiempo que dejé de ser quien soy.
Meto las manos en los bolsillos de mi chaqueta de cuero. Son las tres de la madrugada, y de nuevo me encamino hacia una olvidada callejuela del casco antiguo de la ciudad. Otro pub. Otra copa. Otra muerte.
Allí está. Como otras tantas veces, le arrebato el alma a un cuerpo inerte, corrupto y marchito.
Y así, pasa otra noche. Pasa otra hora. Así,  por toda la eternidad. Ya no tiene sentido. Si no acaba mi cometido, ¿qué importancia tiene mi existencia?
Otro día, otro amanecer. Y el tiempo no se detiene jamás para mí. Soy un ángel condenado. Siempre el mismo amanecer. Siempre los mismos rayos de luz. Para mí es todo igual. Siempre seré un ángel exterminador.
Por siempre, siempre jamás.
Ya nada tiene sentido. Todo está condenado. Tarde o temprano, por mis manos pasará.
Así que, qué más da que me veas tarde o temprano. A fin de cuentas, no vas a vivir eternamente. Yo sí…
Yo sí.
Cada vez estoy más cansado de la rutina. Necesito vacaciones.

sábado, 31 de diciembre de 2011

Otro año se va

Querido año 2011:
Hoy, te escribo esta carta para demostrarte que te voy a echar de menos.
El tiempo es lo único que no nos sobra a los seres vivos, y los recuerdos, algo que no nos hace olvidarlo, pues sabemos que lo que ha pasado jamás volverá a ser igual. Nunca volveremos a sentir lo mismo que sentimos cuando vimos aquella sonrisa, aquella mirada, aquel gesto... No volveremos a decir las mismas palabras, no volveremos a mantener una conversación igual. Y da pena.
Da pena el hecho de no volver a bailar el mismo baile; ese que nos hizo sentir tantas cosas, tal vez contradictorias, tal vez hermosas, tal vez confusas...
Es una lástima saber que nunca se volverá a producir ese encontronazo, que esa carcajada sólo existirá en tu recuerdo, y que ese sutil beso en la mejilla, el cual te hizo pensar en él casi un mes entero, sólo quedará en tu pensamiento.
El tiempo... enemigo de la humanidad; sólo eres una palabra que nos demuestra que no viviremos para siempre; que envejecemos; que te necesitamos. Sólo eres un término para designar lo que nos impide ser eternos.
El tiempo sigue su camino y está a punto de finalizar el año 2011 de nuestra era. Nunca entenderemos la concreta razón por la que vivimos ahora, ni por qué vivimos con las personas que queremos... ni por qué queremos a las personas con las que nos ha tocado coincidir en este pequeño lapso de tiempo. Pero así es. Nos enamoramos de la gente por ser como es, pero en realidad, nunca nos paramos a pensar que es una coincidencia enorme el haber convergido con esa persona; sólo por eso ya debería ser una persona especial para nosotros.
Querido año 2011, aunque esté en discordia con lo que te hace existir, te diré que, entre tus brazos, he conseguido enamorarme... enamorarme de la vida. Quiero ser mejor persona, porque he tenido el placer de coincidir con las mejores personas de mi época, y me gustaría estar a su altura. Quisiera darte las gracias por haberme regalado a las personas que he conocido este año, porque algunas de ellas son muy importantes ya para mí. También decirte que te vas, pero que en el fondo no lo harás, puesto que te quedarás en nuestra memoria hasta que ya no haya nadie que haya vivido en tu tiempo. Y aun así, tras años y siglos, habrás dejado tu huella en el cruel tiempo: arrebatador de echos y vivencias, enemigo acérrimo de la vida, línea recta que nos mantienes presos en sus lindes...
Tiempo, sigue tu camino, déjanos a nosotros hacer. No te inmiscuyas en los asuntos de los mortales. Tiempo, que parece que te dejemos atrás y, en realidad, eres más que lo que podríamos imaginar. Tiempo, has creado el 2011 y te lo llevas; en tu seno he amado, odiado, reído, llorado, sentido, extrañado, he muerto y resucitado.
Tiempo, haz que tengamos años igual de entrañables como el que se va.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

La Luna Roja ha completado al fin su ciclo

Muy buenas. La saga de El Ciclo de la Luna Roja, tras baches con editoriales y derivados, por fin ha salido a la luz, y caramba si lo hace pisando fuerte... Hoy vengo con la reseña de uno de los libros de fantasía más asombrosos y sublimes que se dan dado hasta nuestras fechas:


TÍTULO: La Sombra de la Luna
TRILOGÍA: El Ciclo de la Luna Roja
AUTOR: José Antonio Cotrina
EDITORIAL: Hidra
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2011
NOTA (nuevo): 10

ARGUMENTO (Spoilers de los anteriores libros): 
Hurza ha regresado, y quiere retornar a la vida a su hermano Harex, pero eso conlleva la guerra entre los partidarios de Hurza y las gentes de Rocavarancolia que no quieren que el mal prevalezca en la ciudad. Los cosechados deberán elegir bando y luchar por lo que ya es suyo y, entre tanto, contra una serie de sentimientos que empiezan a surgir entre ellos. ¿Cómo acabará la batalla? ¿Conseguirá Dama Sueño crear aquel ejército que sea capaz de derrotar al Comeojos? ¿Quién gobernará Rocavarancolia después de la batalla?

SNOPSIS CONTRAPORTADA: 
La Luna Roja ha llegado. Los miembros del Consejo Real y los supervivientes de la cosecha de Samhein deberán elegir bando para la batalla decisiva. Rocavarancolia se prepara para contemplar la mayor de sus leyendas... ¿Quién gobernará el reino tras la última Luna Roja?

OPINIÓN PERSONAL: Cotrina se ha lucido. Es una novela trepidante, escrita con pulso apasionado y con frases dignas de un escritor veterano como él. Es una novela espectacular, épica, trabajada, pulida, con frases célebres y finales de capítulo que te ponen el vello de punta. Un trabajo magistral, maravilloso; no te deja indiferente, ni por asomo. 

AGRADECIMIENTO ESPECIAL AL AUTOR: Estimadísimo José Antonio, tengo el placer de conocerte, pero no he tenido ocasión de decirte lo que ha influido esta saga en mi vida. Por un lado, me ha hecho madurar, y por otro, de no haber sido por ti, jamás hubiese encontrado a esos fantásticos amigos que encontré cuando me registré en el foro del libro, ni hubiese conocido a mi mejor amigo... ese valenciano tan rarillo y buena persona al que se lo cuento todo y en el cual confío ciegamente (él sabe quién es). Así que te doy las gracias, porque no sólo nos ofreces un rato de ocio y cultura al escribir estas novelas... Nos das mucho más: has hecho que gente que, por causas naturales, nunca hubiésemos coincidido, hayan trabado una maravillosa amistad a través de las fronteras españolas, y todo lo que hemos forjado entre nosotros... todo eso: todo ese cariño que damos y recibimos... te lo debemos a ti. Así que, gracias. Muchas gracias. Gracias de todo corazón, porque le has cambiado la vida a mucha gente.

CURIOSIDADES: Del todo curioso es el hecho de que hayan descatalogado los libros de la editorial Alfaguara... Menos mal que Hidra estaba ahí, al pie del cañón, dispuesta a volver a publicarlos, porque si no la literatura fantástica hubiese perdido unas novelas de muy alto calibre. No sé qué más deciros, a parte de que os paséis por aquí:
www.elciclodelalunaroja.com (la página web oficial)


Un saludo especial a todos esos amigos mencionados anteriormente... ¡Faltaría más! Se os quiere. un abrazo desde la distancia :D




viernes, 4 de noviembre de 2011

Volando a tu lado

Día tras día, me asomaba a la ventana preguntándome dónde estarías; si estarías bien; si te acordarías de mí; si todo lo que dejaste atado a la vida ha servido de algo allá, a donde has ido. 

Tarde tras tarde, mi corazón agonizaba con la simple idea de que ya no estabas conmigo para ver la puesta de sol desde el balcón de nuestra casa: esa que ha pasado más de cincuenta años viéndonos crecer, educar y decir adiós.

Noche tras noche, lloraba en silencio, dejando escapar lágrimas henchidas de nostalgia y amor. 

Y, amanecer tras amanecer, te pedía con tiernos susurros del alma que volvieras; que estuvieras a mi lado; que nos cubrieras a tus seres queridos con un delicado manto de bienestar y paz… y que nunca te alejaras de mis pensamientos.

Pero eso que te pedía, tan empecinada en que podía ser factible que ocurriera, ya no lo hará, pues has vuelto.

Te vi alzar el vuelo aquella tarde de noviembre y, desde aquel entonces, estás a mi lado. Despeinas el cielo con las plumas de tus alas, y deleitas mis oídos con tu piar travieso al oírme llegar a casa. Eres como eras: morenito, regordete, y roncero para levantarse del nido. También eres viajero: te vas en verano y vuelves en invierno, tras un largo éxodo hacia tierras insospechadas. Eres tú, no cabe duda; y tengo muy claro que ya no te irás, mi amor, hasta que yo parta y deje atrás esta vida. Sólo entonces sé que volverás a desplegar las alas y, como buen alma que Dios ha creado, tu cuerpecito expirará y tu espíritu volverá al lugar al que pertenece: a mi lado. Junto a mí. 

Y así, juntos, recorreremos nuestro camino eterno surcando los mares en libertad, y desafiando al cielo, elevándonos cada vez más y más alto hasta sentir la creación a nuestros pies. Tendremos el orbe como vistas durante la perennidad, y yo, el sentimiento de plenitud más completo con el que jamás podría haber soñado.

Porque estaré allí, donde tú vallas; donde tú estés estaré yo. Siempre será así. Así, igual. Ahí estaré yo, firme en mi promesa; complaciendo a tu corazón; sin dejarte jamás solo. Codo con codo, ala con ala… volando a tu lado.

domingo, 23 de octubre de 2011

Hagamos un pacto...

...No nos abandonaremos nunca. Siempre estaremos ahí. Seremos uña y carne. Nos reiremos de nuestras idioteces. Nos sentiremos como hermanos. Nos apoyaremos en lo difícil. Nos abrazaremos cuando nos hundamos en la melancolía. Nos llamaremos por nuestros nombres, y por nuestros motes en secreto. Nos querremos tanto que nos dolerá si nos perdemos. Intentaremos que nuestros caminos nunca se separen. Y cuando ya hayamos estirado toda nuestra juventud, y tengamos familia, hijos y una vida más allá de la adolescencia... nunca estaremos lejos. Siempre cerca. Nunca distantes. Quedaremos todos los meses en el café para volver a rememorar los momentos vividos. Y cuando caminemos con bastón, pasearemos juntos por el camino de hojas marchitas, recordando que hubo un momento en el que nos quisimos tanto que hicimos este pacto.

sábado, 22 de octubre de 2011

Por fin un mundo de urban fantasy se ha perfeccionado como es debido

Buenos días. Acabo de terminar el 4º libro de la exitosa saga de fantasía urbana titulada CAZADORES DE SOMBRAS.
Así que, voy a empezar con la reseña.




TÍTULO: Ciudad de los Ángeles Caídos
TÍTULO ORIGINAL: City of fallen angels
SERIE: Cazadores de Sombras (The mortal instruments)
AUTORA: Cassandra Clare.
RESUMEN CONTRAPORTADA (spoilers anteriores libros):
Alguien está dando muerte a los Cazadores de Sombras del círculo de Valentine, y esas muertes enemistan de nuevo a los cazadores de sombras con los subterráneos. Sólo Simon, ahora convertido en vampiro, podrá evitar el enfrentamiento. Mientras, Clary y Jace descubrirán un misterio que les llevará a fortalecer su relación o... a destruirla para siempre.


OPINIÓN PERSONAL:
No suelen gustarme demasiado estas historias (por mucho que enganchen...); las encuentro vacías: como si sólo quisieran transmitir que el amor lo mueve todo. Y punto. Y en cierto modo, Cazadores de Sombras tal vez sea algo así, pero este último libro... Me parece, sin duda, el mejor.
Ya sé que algunos pensarán de él que es "el libro que escribió Clare una vez acabada la trilogía para sacar más dinero", es más, yo pensaba igual. Pero al leerlo me he dado cuenta de unas cuantas cosas: la escritora ha mejorado su técnica, su escritura, y su historia. En este libro YA SE VE CLARAMENTE QUE LA AUTORA DOMINA EL MUNDO QUE HA CREADO. Y eso es fantástico.
Se ven a los personajes mucho más simples: mucho más auténticos. La historia se podría desenvolver perfectamente en un entorno normal (es decir, sin seres mágicos). 
Otro aspecto que he visto bastante interesante es el hecho de que ha citado muchísimas frases de todo tipo (ya sean bíblicas como de filósofos, de escritores o de tradición), y las ha sabido unir y entrelazar para que tengan sentido todas juntas, y para que entre ellas formen la verdadera trama del argumento (el cual, como habréis observado, no he reseñado porque me parece que hay demasiado spoilers para con los otros libros, y a alguien que no los haya leído le puede resultar menos interesante). 


DATOS CURIOSOS:


Acabo de encontrar dos fan arts en internet sobre los personajes. Aunque no sea yo la autora de las obras de arte, me ha parecido gracioso ponerlas aquí. 






Finalmente, creo que habría que darle la enhorabuena a la escritora, ya que después de intentos fallidos por hacer un mundo perfectamente equilibrado y lógico (estoy hablando de una lógica-mágica, por supuesto...), finalmente lo ha logrado. Estos libros son brillantes.

lunes, 17 de octubre de 2011

Hablemos de la Amistad

¿Qué es la amistad? ¿Qué sentido tiene? Hace un par de años podría haber dicho que la amistad era algo superfluo y volátil; algo que, como el polvo en el viento, se va sin más. Hubiese argumentado que, a estas edades, las amistades vienen tan rápido como se esfuman... y que da igual que las perdamos. "Bah", hubiese dicho, "ya llegarán más: hasta la universidad, las verdaderas amistades no se forjan".
Oh, cuan equivocada estaba al pensar eso, y es que, en el breve período de tiempo de un año, he logrado comprender, por fin, lo que significa la palabra "amistad", y su derivado: amigo.
¿Qué es un amigo? Poéticamente se podría definir como la joya de tu corona. Alguien en quien poder confiar, y quien te ayuda en los momentos difíciles. Pero ahora creo que debería resumirlo en una sola frase:
Un amigo es la pieza que le falta al rompecabezas de tu vida para que tenga sentido.
Un amigo es una misma alma en dos cuerpos distintos.

Ahora, pasemos al punto de la amistad: ¿qué es? El sentir que tienes cerca a una persona por muy lejos que esté de ti. La sensación de querer todo el bien de alguien; el querer apoyarlo en todo momento... el tener confianza mutua. El saber que lo tienes cerca siempre. El querer que confíe en ti; que te tenga como apoyo. 
La amistad es poder abrazar a una persona cuando estás débil, o confuso... o asustado. Es la capacidad de sonreír cuando te rodean con sus brazos y te susurran que no importa nada de lo que haya podido pasar: que le tienes a él, o ella, por encima de todo, y por siempre.
En realidad... Se puede resumir en una simple frase:
La amistad es lo más maravilloso que te puede suceder.


Me gustaría concluir dedicando esta entrada del blog a todos mis buenos amigos (ya sabéis quienes sois). Sé que sois pocos, pero sólo quiero deciros que os quiero y que ojalá estas amistades sean auténticas y que jamás se acaben.

miércoles, 12 de octubre de 2011

Plútón vs. Hades


Plutón es uno de los 8 dioses romanos elegidos. Dios del inframundo, es el equivalente al dios griego: Hades.
Era hijo de Saturno y Ops, y esposo de Proserpina (Perséfone para los griegos). La madre de Proserpina, Ceres, afligida ante la unión, provocó el invierno.
En cuanto al carácter del dios, se cuenta que era el más despiadado de los dioses; y el más temido por los humanos por su fealdad.
A menudo se le representa con una espesa barba, aires severos, con su casco de invisibilidad (regalado por los cíclopes), y su cetro. También con unas llaves en las manos, símbolo de que las puertas de la vida se cierran al entrar en su reino.
El reino de Plutón es el Tártaro (el Infierno); allí tiene sirvientes (sombras), que recogen las almas condenadas en la Tierra y las ponen bajo el dominio del dios, aumentando su riqueza. Es un dios inflexible, cuando pone leyes nadie se atreve a rebatirlas. De los tres dioses que gobiernan el mundo, al único que no se le puede rebatir su autoridad, reconocida universalmente, es a Plutón.