lunes, 7 de marzo de 2011

Las Golondrinas

Con este relato gané (o, mejor dicho, quedé casi empatada xD) un concurso-juego no muy importante (aunque todo lo relacionado con ganar concursillos, ejem... es importante xDDD) en el foro de Rocavarancolia, y me acabo de dar cuenta de que no lo he subido al blog, así que... Aquí está. Espero que os guste.


Las golondrinas vuelan. Las golondrinas se van. Las golondrinas retornan a sus nidos, al igual los niños que juegan en el parque. El ocaso cae en la ciudad, y lo recubre todo con su manto rojizo y cálido.
Se acerca el fin. El día termina y da paso a las sombras de la noche.
Las golondrinas se dispersan y, en un banco del parque, rincón recóndito, yo sigo sumergida en mis pensamientos, bajo el influjo de una suave melodía y el juego de colores del cielo.
Ojalá fuera como las golondrinas… Quisiera volar más allá de las nubes, donde la única realidad que existe es la fantasía... los sueños y las ilusiones. Ansío desplegar las alas y escapar del mundo; quiero ir más allá de esta fugaz existencia, donde nacemos para morir, y morimos para ser polvo.
Libertad es lo que anhelo, y tal vez un lugar para ser realmente feliz.
Pero ya es demasiado tarde para pensar en eso. El sonoro grito de mi madre me devuelve a la realidad. Dejo atrás mis ensoñaciones para plantarle cara al mundo que me vio nacer, que me ve soñar, y me verá morir.
Me levanto de mi asiento y me quito los cascos. Pero antes de entrar en casa, miro al cielo anaranjado, y suspiro. Las golondrinas se han marchado. Y con ellas los delirios de la tarde. Se marcha la melancolía, zarpan mis ensoñaciones. También se van los reflejos del sol, y surgen las negruras. Atisbo la oscuridad, y dirijo al cielo una afirmación para que se la lleve entre la brisa:
-Las golondrinas vuelan. Las golondrinas se van. Las golondrinas marcharon… Y ya no están.






martes, 1 de marzo de 2011

A Soltarse la Melena

Hola, por la cuenta que me trae, inauguro esta nueva sección del blog dedicada a películas en general.


Y es que no podía aguantarme el hablar de una película que he visto hace poco y que me ha inspirado de nuevo (¡¡puedo volver a escribir!! ¡¡y a pensar historias fantásticas!!). Os sonará muchísimo, ya que están haciendo una campaña publicitaria bestial, pero aun así, creedme cuando os digo que merece la pena.
Hablo de...


TÍTULO: Enredados
AÑO: 2011
TIPO...:Dibujos animados
ARGUMENTO (de cosecha propia): Esta es la historia de Rapunzel. Ya sabéis, esa chica encerrada en una torre por una bruja que se hace pasar por su madre, y que tiene una melena tan larga que se puede trepar por ella. Pero esta vez, Disney le ha dado un giro al típico argumento de historia de príncipes y princesas, pues ha creado a un "príncipe" un tanto peculiar. Una vez hecha la presentación de los hechos, empiezo:
Rapunzel es la hija de los reyes del reino, pero fue secuestrada por su actual "madre" cuando era un bebé. ¿Por qué? Porque la reina cayó enferma y, para poder curarla, hicieron que bebiera el poder de una flor que tenía la capacidad de rejuvenecer y sanar, y el bebé nació con ese don. Cuando cantaban una canción, el pelo le brillaba y podía curar, pero si se le cortaba la cabellera, perdía su poder. Así que la bruja la secuestra y la mantiene prisionera en la torre hasta sus 18 años, cuando Rapunzel le pide que le lleve a ver un espectáculo que se celebra en el reino cada año, en el día de su cumpleaños, para que, con suerte, la princesita desaparecida lo vea y regrese. La bruja, cómo no, se lo impide, pero se da el caso de que sale tres días de viaje y Rapunzel se queda sola. Conoce a un bandolero perseguido por la guardia real, el cual le va a guiar su primer día fuera de la torre.


OPINIÓN PERSONAL:
Sencillamente, maravillosa. Un magnífico renacer de Disney. Es una historia que no se aleja de los clásicos -princesa, bruja, reino mágico, y amor-, y, al mismo tiempo, se lava la imagen completamente. Me pareció muy ingeniosa la idea de poner a un ladrón como "chico de la película".
En cuanto a los paisajes y el contexto… Una maravilla. Los creadores han sabido adaptar esos sueños de mundos fantásticos a la gran pantalla, lo cual es toda una proeza… La banda sonora, pues típica Disney. Canciones románticas y alguna que otra melodía interesante. 

CURIOSIDADES:
Los animadores de Disney tuvieron que crear un programa nuevo para poder hacer la cabellera de Rapunzel, ya que jamás en la historia un personaje había tenido tal mata de pelo (en el antiguo programa se le quedaba erizado y a lo "Madagascar", es decir, como un erizo).


sábado, 19 de febrero de 2011

La Noche

Mira. Observa la noche. Es hermosa, ¿no crees? Siempre ha tenido algo especial… Inquietante. Tétrico. Pero a la vez imponente y majestuoso. Las estrellas nos observan; son los luceros que velan por nosotros las horas de tinieblas. Son las almas bondadosas que se quedan para vigilar al mundo, que duerme entre pesadas sombras que atentan contra la cordura y la coherencia.
Porque, cuando es de noche, nadie sabe lo que puede ocurrir. Los fantasmas del pasado surcan tu mente mientras intentas descansar. Tal vez te hablan. Consuelan tu llanto por haberlos perdido. Te acarician y nublan la mente con comentarios que despojan a uno del mínimo resquicio de racionalidad que queda en tu cerebro.
Hay veces que te hace vivir un dulce paseo a caballo con tu príncipe azul. Ya sabéis, chicas: ese joven alto, fuerte y galante, que nos rescata de nuestro cuarto siempre que nuestros padres nos encierran en él para que estudiemos o, simplemente, con el fin de que no estemos pululando por la casa. 
De vez en cuando, la noche nos asalta con horribles pesadillas que nos dejan: sin aliento, y con un sudor frío al que hace recorrer tu cuerpo entumecido.
Pero no nos engañemos. Es la noche la que nos hace vivir esos irrefrenables pensamientos. Esos horrores, esos deseos… No son realidad. Es la noche quien mata a nuestra razón. En cuanto atardece, le toca el turno a la fantasía. La autenticidad le pasa el relevo a la irrealidad, que nos arropa y nos consuela; que nos hace ver que nada está perdido, y que tiene una alternativa contra la vida cotidiana.
La noche significa escapada… Ensoñación. Por eso, cada vez que me acerco a la ventana a mirar las estrellas, les pregunto algo que nunca está de más:
-¿Necesitaré hoy que me amparéis? ¿Vendrán las sombras a acecharme? ¿O tal vez mi apuesto galán? No, no me respondáis… Iré a dormir y lo comprobaré por mí misma.

domingo, 13 de febrero de 2011

Antígona

Hola a todos. Hoy vengo con un trabajo que hice para clase. Teníamos que escribir una tragedia en el que la protagonista se llamara Antígona (sí, mientras dábamos a Sófocles), así que, aquí está:

LA NIEBLA

La vida pasa. Pasa y no se detiene. Sin pensarlo siquiera, se aprovecha de cada rincón sin utilizar y lo convierte en un recuerdo vacío… Lo lleva a la casa del olvido, donde reposa ya por toda la eternidad. Sume a la persona en un extraño letargo y, tal como vino, se va.
La vida es extraña. Es compleja y especial; más, incluso, que un triste suspiro de desesperanza al comprobar que, tu mejor amigo,  sigue tendido en una camilla desde hace tres días y medio.
Desde la puerta de la habitación, apagada y difusa, sólo puedo ver con claridad su rostro mortecino y blanco. Parece que una gran niebla lo envuelva, esperando a que me atreva a entrar para acariciar su gesto dormido y que, tal vez nunca más, vuelva a ver despierto. Pero no puedo. Sé lo que pasará si me siento a su lado una vez más: que esa niebla no me dejará marchar. Que sentiré su presencia, tan poderosa como la primera vez que nos dirigimos la palabra. ¿Podré soportar no poder ver sus irises castaños? ¿Qué no logre sonreírme? No lo sé. No lo sé…
Vuelvo a dirigir la vista hacia la cama, donde descansa el cuerpo de mi amigo más íntimo. Tal vez el de mi alma gemela. Suspiro y, no muy decidida, doy un paso al frente. La habitación huele a hospital: a productos de limpieza mezclados con el olor de la incertidumbre.
Es que está tan pálido… Su cuerpo inerte descansa tapado bajo las sábanas blancas. Su respiración es débil. Sus párpados, pesados.
Me entran ganas de llorar, pero me contengo. ¿Cómo es posible que hace menos de cuatro días estuviese hablando con él por teléfono? ¿Qué estuviese llamándole tonto en broma? Cada vez que lo pienso se me revuelve el estómago, la cabeza me da una sacudida, y tengo que sentarme para no caerme.
Y así lo hago, pero en vez de en una silla, me apoyo en la camilla de mi amigo. Ahora que estoy aquí, recuerdo el último día que pasó conmigo. Y mientras acaricio su cabello con infinita ternura, empiezo a decirle:
-¿Te acuerdas del sábado? Fuimos al cine a ver esa película que tanto te gusta. Comimos palomitas, y tú me sermoneaste sobre lo que te dije de dejar de leer a Golding… ¿No lo recuerdas? ¿Daniel?
Pero no responde. Sigue lívido; su gesto no ha cambiado. En este instante me pregunto cuánto tiempo voy a soportar el no hablar con él. El no abrazarlo con todas mis fuerzas… Y luego darle un tierno beso en la mejilla. Entonces él se reía y me revolvía el pelo. Yo me apartaba y le gritaba que era tonto.
-No lo eres.-Le susurro al oído.- No eres ningún tonto. Eres el mejor amigo que he podido tener… Eres divertido y muy inteligente…  Dani, por el amor de Dios, te tienes que despertar.
Nada. Las lágrimas afloran desde el fondo de mi ser, y caen a raudales por mis mejillas enrojecidas.
-No tienes derecho a quedarte todo el día ahí tumbado. Vas a perderte clases, y las bromas de Marta y Edu… Te prometo que dejaré de llamarte tonto, y que cuando me hables del Señor de las Moscas no pondré caras raras… ¡Pero tienes que despertarte! No me dejes como Antígona, sola en este mundo cruel. Asesinada a sangre fría por querer cuidar del alma de su hermano. Porque, para mí, tú eres como un hermano… Y te voy a querer siempre. Siempre…
Y lloro. Lloro con desesperación; por culpa de la nostalgia. Porque lo echo tanto de menos…
-Solías llamarme Antígona… ¿Lo recuerdas? Y yo a ti Jack Merridew. Eso no lo tolerabas, y me decías que algún día acabaría como ella.-Suspiro, dejando paso a un pequeño silencio.- No podías saber cuánta razón tenías; pobrecito mío…
Me abrazo a su cuerpo delgado y consumido, y le doy un sonoro beso en la mejilla. Me quedo así un rato, quieta y en silencio, hasta que el médico entra en la habitación.
-¿Eres la hermana?-Pregunta éste, y yo asiento mientras me separo de Daniel. Tal vez no lo sea de sangre, pero lo siento parte de mí… Bueno, en realidad no. Cada vez noto más débil ese lazo que nos unía… Ahora siento que él ya no está aquí. Está mucho más lejos, donde no puede oír mi llamada… Ni la escuchará nunca más.
Él sonríe mientras le cambia el gotero.
-¿Has tenido tiempo para despedirte?
¿Despedirme? ¿De qué está hablando? ¿Cómo voy a despedirme de él? Aún tiene que cumplir su sueño de publicar una gran novela. ¡De leer todos los libros del mundo!
-¿Despedirme? No… No comprendo.
-El chico está muy mal. No creo que aguante hasta mañana…
Me quedo en silencio, sobrecogida por el espanto de perder a mi alma gemela.
-No es cierto… No lo es…
-Lo siento mucho, pequeña. Vuestros padres están en la sala de espera… ¿Quieres ir?
-NO. ¡QUIERO QUE ME DEVUELVAN A MI HERMANO!
-Tranquilízate…
-¡No quiero tranquilizarme! Yo…- Aun no sé lo que me impulsa a hacer eso, pero salgo corriendo por la puerta y cruzo el pasillo a toda prisa. Bajo las escaleras, topándome con mi tía, que me esperaba fuera, fumándose un cigarro.
-Mar, ¿qué sucede?
-¡No me llamo Mar! Me llamo Antígona.
Y corro por la ciudad como alma que lleva el Diablo. Paso así por las aceras, por las calles y caminos, mientras pienso unas duras palabras que me carcomen por dentro:
-Yo no debo estar aquí. Tendría que estar muerta. Tendría que haber perecido junto a mis padres en aquel accidente de avión. Tendría que haber muerto con Dani el sábado, cuando lo atropelló aquella odiosa moto…
Así, confusa y aturdida, no me doy cuenta de que camino por en medio de una calle. La niebla no deja visibilidad, así que sólo paro de correr cuando me encuentro, cara a cara, con el espejo de la muerte.

Pasan cinco días; cinco días de angustia y pena. Cinco días de dolor. Cinco días de pérdida. Daniel abre los párpados y, ante la atenta mirada de su familia, susurra:
-¿Y Antígona?
Su madre se queda perpleja. Los médicos no dan crédito.
-¿Quién es Antígona, hijo?
-Antígona… Mar, Antígona…
La madre se acerca al doctor, y le comenta en voz muy baja:
-¿Cómo le digo que su amiga está muerta? ¿Que la atropelló un camión a la salida del hospital?
El médico niega, y dice:
-Pronto te reunirás con ella, chaval.
Daniel esboza una media sonrisa, y comenta:
-No está, ¿verdad? Está en el lugar del que vengo, y al que iré en muy poco tiempo.
-Oh, no, no, no… No vas morir, hijo…
Demasiado tarde. Su cuerpo se convulsiona. Deja de respirar. Los latidos menguan su marcha, y… El joven muere.
Se hace el silencio. Nadie habla, nadie llora. Todos se quedan quietos, a la espera, tal vez, de que, por un milagro, el muchacho se levante y vuelva a caminar. Pero eso no ocurre. Porque no es una película, o uno de los libros de aventuras que tanto le gustaban al chico. Esto es la realidad. Una realidad muy trágica, que pesará sobre sus memorias durante el resto de sus vidas.
-Esto es una tragedia.-Susurra el padre, pálido. Y en su mente sólo se baraja la idea de que es como una tragedia griega, como Antígona  o Edipo, Rey. –Tanto tiempo leyendo a Sófocles y ahora, ahora sabemos lo que es una tragedia… Lo que ardía entre las palabras de la cruel historia de Antígona.

miércoles, 26 de enero de 2011

Un relatito más...

Éste es un relato que... Bueno... Lo escribí en un estudio que nos dejaron en el colegio.


Ese día… ¿Lo recuerdas? Te acercaste con sigilo y me susurraste bellos versos al oído. 
Y yo me derretí.
 Sonreí al ver tu dulce mirada. Tú me devolviste la sonrisa, tierna, amistosa y embelesadora. Pero sólo ocurrió una vez. Una única noche separó la confianza del hielo y el frío.
Ahora, te veo pasar por las calles, pero no me atrevo a saludar. Me pongo nerviosa cuando me miras y, amagando una leve sonrisa en tus labios, desapareces entre los viandantes y los coches. Las piernas me tiemblan cuando pienso en ti. En tu forma de hablar, de pensar… Incluso de moverte. En tu forma de mirarme. ¿Hay algo tras esos ojos? ¿O sólo amistad? Ojalá fuese más que eso… Aunque, por algo se empieza, ¿no? Aun falta mucho para que pueda decirte que te quiero… Sí, no sé por qué, pero te quiero. Estoy enamorada de ti. Desgraciadamente, no eres real. Sólo eres un sueño. El príncipe azul… El chico ideal. La imagen que tengo del amor verdadero, puro e incondicional. Eres mi alma gemela, y no existes… ¡Ficción! ¡Irrealidad! ¿Por qué me atormentáis de esa manera? ¿Qué os he hecho yo? Nada. Os negáis a hablar. Ahora yo tampoco puedo hacerlo, me toca despertar. Mirar de frente a la realidad y reprocharle que acaba de salirse con la suya; que acaba de deshacer el embrujo que habías ejercido en mí. Y, aun así, aún tengo mis esperanzas y mi fe en que te veré pasar por mi ventana; nos miraremos a los ojos, y sabré que eres tú… Alma gemela.

jueves, 20 de enero de 2011

Compositoras que pasaron sin pena ni gloria.

Buenos días, gente. Esta entrada me ha venido a la cabeza gracias a un trabajo de música que terminé con una amiga el martes pasado (y lo que nos costó encontrar la información...). Ahora, como estoy un poquito aburrida (sigo enferma, y hoy no he ido a clase), voy a hablaros del papel femenino en el mundo de la música.


Lo primero que debo decir es que, en el mundo musical, el papel de la mujer quedó eclipsado por culpa de la hegemonía masculina, lo cual suponía un gran problema a la hora de componer y, sobre todo, hacer que esa composición llevase su propio nombre. Por eso algunas publicaban sus obras bajo seudónimos masculinos; un ejemplo (entre miles) es el de Jeanine Baganier, conocida como Freddy Anoka. 


Esto empieza a cambiar en el siglo XIX, cuando la mujer ya comienza a desempeñar papeles profesionalmente en el ámbito de la música, como cantante de ópera, por ejemplo.


Algunas, incluso, han llegado a ser galardonadas con el premio de la Academia de Bellas Artes de París; Yvonne Desportes, Berthe di Vito Delvaux, Rolande Falcinelli (que, aunque suene a Farinelli, no tiene nada que ver), Nadia Boulanger y Elsa Barraine son sólo algunas de ellas. 


Un párrafo de nuestro trabajo de música fue este, como resumen de todo el texto:

         A lo largo de la historia, se ha llegado a conocer el nombre de unas 5000 compositoras femeninas. Algunas de ellas utilizaban pseudónimos masculinos para poder publicar sus obras. No solo se han concebido compositoras europeas, también han destacado algunas árabes o africanas. A lo largo de los siglos XIV y XVI ha habido grandes genios de la música entre ellas; algunas destacadas podrían ser Ana Bolena, María Estuardo o María Antonia Walpurgis, muchas de ellas nobles. De origen sueco fue la primer mujer en componer una sinfonía para órgano, Elfrida Andrée. Chiquinha Gonzaga fue la primera en dirigir una en Brasil. Y aún hay más de ellas, aunque la historia no se detiene a nombrarlos, hubieron miles y talentosos silencios femeninos.



Ahora que ya he saciado mi apetito, me retiro. ¡Nos leemos!

sábado, 8 de enero de 2011

Nuestra primera "autopublicación": LA INSPIRACIÓN ENJAULADA

¡Hola! Hoy no tengo mucho que deciros, simplemente que algunos de los foreros de ROVACARANCOLIA hemos estado trabajando en algo de bastante importancia para nosotros: una autoedición de nuestros mejores relatos, la cual podéis descargaros para vuestro e-book en el link que aparecerá al final (bueno, en realidad sólo ha trabajado Andy, pero nosotros hemos aportado la mayoría de los escritos ^^")


Estos somos los autores (por orden de aparición) que hemos creado los relatos que aparecen:


-Guillermo Alejandro Palacios ( EspectadorExpectante-EE o Will)
-Sofía Mas Conejero (yo; Dama Escriba-DE)
-Carlos Sánchez Baos (Yber)
-Francisco Ruiz Portero (BlackRabbit)
-Marta Rondó (Eliel)
-Andreas S. Calero (ÁngelOscuro-AO y Biblios)
-Pablo Iglesias González (Utaros-Uta)


Espero que disfrutéis de esto, puesto que es lo que ha salido fruto del esfuerzo, del cariño, y de la devoción y el amor por la escritura de una panda de jóvenes-adolescentes-en-las-nubes como nosotros.


Y sin demora, aquí os dejo: 
LA INSPIRACIÓN ENJAULADA
Por:
Una panda de novatos que vamos a por todas.

jueves, 6 de enero de 2011

Un regalo que me ha hecho mucha ilusión

¡Buenas, gente! ¿A qué viene esto? Pues al regalo de "mi amigo invisible" (que ya no es tan invisible). En el foro de rocavarancolia hemos colgado hoy los regalos del amigo invisible, y da la casualidad de que mi susuodicho "A.I." era alguien muy cercano al blog y a una historia en particular.
¿Recordáis aquella historia que empecé a subir y que, por razones, no voy a terminar hasta que se me presente la ocasión? ¿La de La Leyenda del Barco Errante? Pues uno de los personajes es una chica que se llama Bonnie Rodríguez y, ¿a qué no sabéis lo que me ha regalado? ¡Un fan-art de Bonnie! Si es que no se puede ser más majo.
Os lo dejo aquí para que lo podáis contemplar (le he hecho un par de ridículos retoques con el Photo Scape, ya que la firma de Will no aparecía porque se ha emborronado... así que he añadido su nombre, el nombre de la chica y un solecito ^^).



Sólo me queda darle las gracias a Will por aquí, ya que me ha hecho muchísima ilusión recibir este regalito. ¡Y encima de este pedazo de artista! Fijaos en las luces y sombras, en la figura de Bonnie... Y la mezcla de colores es exquisita.
Pues eso, ya lo he colgado, te doy mil gracias por esta cosita monísima, ¡y un abrazo!

lunes, 3 de enero de 2011

El Cementerio de los Libros Olvidados

Muy buenas, gente. Hoy vengo con la reseña del libro por el cual Carlos Ruiz-Zafón se ha convertido en mi ídolo. Su nombre es LA SOMBRA DEL VIENTO.


TÍTULO: La Sombra del Viento
AUTOR: Carlos Ruiz-Zafón
GÉNERO: Novela Realista/Social/Policíaca/Romántica
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2001
NÚMERO DE PÁGINAS: 569
EDITORIAL: Planeta
SNOPSIS CONTRAPORTADA: 
Un amanecer de 1945, un muchacho es conducido por su padre a un misterioso lugar oculto en el corazón de la ciudad vieja: El Cementerio de los Libros Olvidados. Allí, Daniel Sempere encuentra un libro maldito que cambia el rumbo de su vida y le arrastra a un laberinto de intrigas y secretos enterrados en el alma oscura de la ciudad. La Sombra del Viento es un misterio literario ambientado en el siglo XX, desde los últimos esplendores del modernismo hasta las tinieblas de la posguerra. 
ARGUMENTO: 
Daniel Sempere es el hijo de un librero. El padre, amante de los libros, decide llevarlo a un lugar (El cementerio de los libros olvidados) para que escoja uno y lo adopte. Allí, los libros olvidados se resguardan del paso del tiempo, esperando a que una persona entre, lo vea, y lo devuelva a la vida, pues se dice que el alma del escritor está encadenada al volumen.
Daniel coge un libro llamado: La Sombra del Viento, y es tal la repercusión en su vida que tiene, que comienza a indagar sobre el escritor. Al ver que es un profundo misterio, decide embarcarse en esta expedición por Barcelona, intentando descubrir qué secretos alberga la novela, su autor, y todo lo que rodea al libro.

OPINIÓN PERSONAL:
Pienso que es la obra maestra de Zafón. Es una novela con una prosa muy elaborada, pero fácil de leer al mismo tiempo. Una historia muy bien construida... En principio, y para los que les haya echado atrás la palabra: policíaca, diré que no es como una novela negra convencional. A mí tampoco me gusta ese tipo de literatura y, sin embargo, este libro lo tengo entre mis preferidos. Es misterioso, profundo; trata muy bien el tema de la sociedad en aquella primera mitad del siglo XX. Posee bastantes toques de humor, lo que hace mucho más amena la lectura. ¿Qué más decir? Pues que es una historia de historias entrecruzadas... Una vida que se sumerge en otra y, sin embargo, el autor no deja de lado ninguna de las dos historias paralelas en ningún momento. Crea un equilibrio perfecto. Si tuviese que puntuarlo, sería el único libro que me he leído (hasta ahora) al que le daría un 10 redondo.

CURIOSIDADES: Tiene una continuación (El Juego del Ángel), sólo que se desarrolla en los años 20. Ha sido un best-seller, pero uno de los buenos. Es decir, de los que merecen la pena. Posee banda sonora propia, que viene acompañando como CD al libro de bolsillo (el cual tengo yo...), y su música es melódica, sin cantante vocal, y solamente tocada a piano y violín (y con algunos efectos añadidos). En lo que a mí respecta, me encanta ese CD, aunque no sea de ningún cantante famoso ni nada, pero, en lo que a mí me concierne, es sumamente relajante e inspirador.

Seguiré escribiendo, ¡adiós!

jueves, 30 de diciembre de 2010

¡De buen humor!

Disculpad por esta estupidez de entrada, pero no he podido aguantar el impulso de bramar a los cuatro vientos que... ¡I'M HAPPY! Sí, y no sé por qué, en realidad.


Siento que los lazos que me mantenían prisionera acaban de volar hacia el horizonte, y sólo estoy yo, libre, sin cadenas que opriman mi verdadero carácter. ¡SIENTO QUE PUEDO HACER CASI CUALQUIER COSA!


Tal vez sea fruto de que llevo una cura de películas antiguas y romanticonas que ha culminado con: La extraña Pasajera. No pienso hacer ahora una reseña de la película, simplemente decir que, aunque no de forma tan exagerada, me sentía como la protagonista, anclada en algo que no le gustaba hacer... No con órdenes de mi madre, pero sí de mi miedo a no estar a la altura de la situación o de la gente que me rodea. Antes me frenaba de mis impulsos, ahora no. Acabo de darme cuenta de que no es bueno dejar encerrados los sentimientos, porque te hacen estallar y acabas enferma. Ahora que tengo motivos, es mucho más fácil para mí ser yo misma, porque no me importa lo que la gente piense u opine de mí; de eso me encargo yo. Si yo soy feliz así, así seguiré. ¡Y NUNCA CAMBIARÉ! Y si la gente me quiere, que sea porque soy yo, y no alguien que intento aparentar ser. Si caigo mal a alguien, pues mira, qué infortunio... No permitiré que me cambien y que me moldeen hasta conseguir la réplica de una Barbie o, simplemente, alguien "adaptado" a los tiempos que vivimos. Yo estoy muy adaptada; lo único que necesito para ser feliz son buenos amigos, gente afín con la que poder hablar tranquilamente, a mi familia, y mis libros y chiribitiflautadas históricas y culturales. No necesito gente para hablar sin sacar nada en claro. No necesito personas con las que no disfruto conversando ni haciendo el tonto... Es lo que la mayoría de la gente no logra entender.(¿¿se nota que estoy eufórica??)




Pues bien, señores, después de quedarme bien a gusto y desfogada, espero que no me reprendáis por "el tocho rollero" que he escrito antes. Un abrazo a todos, y hasta pronto ^^. 



Y ya de paso os adjunto el link de una canción que contribuye a mi buen humor: